Adolescentes en riesgo

El término adolescencia tiene un origen latino y deriva de la voz «adolescere» que significa crecer.

La adolescencia es la etapa de la vida que se inicia a los 12-13 años o eso es lo que indican la mayoría de los autores. Aunque se producen muchas diferencias en la edad de comienzo en las distintas áreas geográficas.

PAUL SWARTZ: «La palabra adolescente tiene una connotación tanto biológica como psicológica, en el primer sentido la adolescencia designa el período de crecimiento corporal que se extiende desde la pubertad hasta la adquisición de la madurez fisiológica. El desarrollo psicológico se refiere a la evolución de la conducta desde la pubertad hasta la edad adulta».

Pero existen diversas opiniones en cuanto a su limite superior:

– Bell a partir de su Cuestionario de Adaptación para Adolescentes sitúa el punto de corte en los 18 años.
– Rosemberg, a partir de sus estudios sobre la influencia social en la construcción de la autoimagen habla también de los 18 años.
– Lewin y Gesell: Sitúan el limite por encima de los 20 años.
– Stanley-Hall: La sitúa en los 25 años.
– Aberastury diferencia una etapa para las mujeres que serian 21años y 25 años para los hombres.

Se trata de una etapa de transición entre la niñez y la etapa adulta. El final de la etapa de crecimiento y el comienzo de la capacidad de reproducción y junto a ello la inserción en el grupo de adultos en el mundo. Además es una época de grandes cambios físicos, psicológicos y sociales. No es un periodo homogéneo y no implica un cambio brusco.

Para algunos autores se trataría de un edad especialmente dramática y tormentosa en la que se producen tensiones, inestabilidad, entusiasmo y pasión. Para otros en cambio es un período donde se debe enfrentar a un medio social donde existen limitaciones y donde los adultos no le proporcionan los instrumentos adecuados.

* La adolescencia es una época de cambio:

– Cambios biológicos: Se produce un conjunto de cambios fisiológicos y morfológicos en desarrollo, conforme las gónadas (glándulas productoras de testículos u ovarios que se desarrollan en la séptima u octava semana después del último ciclo menstrual de la madre y que empiezan a diferenciarse las células de las capas más externas que sería las células de la corteza, convirtiéndose en ovarios, o en células de la médula, las más internas, transformándose en ovarios) cambian del estado infantil al estado adulto. A nivel neurológico se produce una hipersecreción de hormonas por la hipófisis, que seria la responsable del crecimiento y maduración de los órganos genitales y la aparición de los caracteres sexuales secundarios. Poco a poco se van produciendo cambios en la imagen corporal como el crecimiento de la estatura, aumento del volumen corporal, cambios en la voz, aparición del pelo corporal, la primera menstruación en las mujeres…

Estos cambios constituyen un proceso con fases diferenciadas que pueden duran entre 4 ó 5 años y que esta sujeto a diferencias sexuales, culturales e individuales.

* A nivel psicológico: Se producen cambios en cuanto al desarrollo cognitivo como cambios relacionado con el desarrollo de la personalidad:

– Pensamiento: Aparecen cambios cualitativos en la estructura de pensamiento, lo que Piaget llamó operaciones formales: Se caracteriza por la adquisición de las operaciones formales, con mas rigor en su razonamiento, lo que se refleja en los comportamientos y actitudes características de esta etapa. El adolescente antes de actuar planificaría las acciones según la relación causa-efecto, las contrasta y elabora una conclusión. Es capaz de prever todas las situaciones y relaciones causales entre los elementos. Fue muy criticado ya que no aparecen en todos los adolescentes ni siquiera en todos los adultos.

– Personalidad: Sería el conjunto de procesos y sistemas comportamentales relacionados entre si. En algunos se produce un tipo de egocentrismo:
– Audiencia imaginaria: Está obsesionado con la imagen que tienen los demás de él.
– Fábula personal: Tendencia a considerar su experiencias como únicas e incomprensibles por otros.

Dentro de la personalidad destaca también:

– Desarrollo de su propia identidad: La formación y consolidación de la identidad es la adquisición más importante en la adolescencia. Según Erikson es la diferenciación personal inconfundible, aquello que nos hace únicos y diferentes al resto. Es un proceso de autodefinición de la persona ante los demás, la realidad y los valores predominantes en la sociedad. Dicha adquisición supone buscar la respuesta a la pregunta vital ¿quién soy yo?. Alcanzará el sentido de identidad, cuando descubra su propio destino en la vida y para conseguirlo, es necesario superar lo que se espera de él y lo que él sueña que llegará a ser. El desafío es lograr una identidad coherente y estable y ello supone la adhesión a unos valores, creencias, metas y orientación sexual.
-El concepto de si mismo o autoconcepto: Es el eje central de la personalidad en su propia integración y ajuste al medio. Se trata del conocimiento que cada persona tiene de si misma, un conjunto de representaciones o esquemas cognitivos acerca de uno mismo. Puede ser positivo o negativo. Si existe contradicciones entre lo que a uno le gustaría ser (el si mismo ideal) y lo que uno es realmente (si mismo real) puede producirse inestabilidad en su personalidad

Aparece una intensidad afectiva, búsqueda de modelos de identificación, narcisismo…Se producen cambios en el comportamiento, sería uno de los primeros síntomas, las variaciones en la conducta. Se puede caracterizar por grandes oscilaciones en el comportamiento, rechazo de las normas, rebeldía, conflictos aunque es más un mito que un hecho observable en todos los adolescentes.

Para el adolescente es una fase donde debe demostrar continuamente su madurez e independencia. Se producen conductas de desafío, rebelión, oposición, inconformismo…

Desde el punto de vista psicológico el adolescente se ve envuelto en una serie de circunstancias típicas de este periodo y que de no ser resueltas correctamente puede dar lugar a conflictos y desajustes en su personalidad.

Las más importantes son:

– Relaciones con los padres: En la sociedad actual, el adolescente se siente centro de atención de adultos, padres, profesores… que pretenden obtener de él un comportamiento moral determinado, dejando de lado su propia iniciativa y la posibilidad de establecer sus propios ensayos y errores. Es a partir del enfrentamiento con el comportamiento moral propuesto, de donde surgirán un buen número de conflictos.

A lo largo del proceso de crianza y educación se forman relaciones interpersonales basadas en un compromiso y una implicación emocional entre padres e hijos que van creando y dando forma al clima afectivo y emocional de la familia. Junto a ellos, existen otras relaciones que se van modulando por la misión educativa de los padres de socializar a los hijos en normas y valores del entorno.

El sentimiento de seguridad y confianza se plasma en el apego. El adolescente cuando se sienta suficientemente tranquilo, empezará a explotar el entorno más inmediato primero, y el más alejado después.

Proyectará en sus relaciones posteriores muchos de los elementos y características del tipo de relación desarrollado por los padres. El proceso de deslizamiento del núcleo protector parental se produce de forma progresiva, mientras que en la niñez es esencial la necesidad de dependencia, el adolescente busca la deseada autonomía propia de la etapa adulta. La familia pasa a un segundo plano. Se pasa de un apego basado en la familia a uno basado en el grupo de iguales, con sus propias modas, hábitos, estilos de vida, valores identificatorios.

Se produce una comunicación descortés y desordenada. Tiene estallidos imprevisibles de malhumor sin que el motivo quede claro, provocando incertidumbre y confusión en el medio social que lo rodea. Desobediencia a los padres o a las personas dotadas de autoridad en la comunidad. Se comporta de forma irresponsable. No hace lo que debería hacer o hace lo que no debería, según las normas aceptadas de comportamiento social.

Al llegar la adolescencia aparece un sentimiento de incomprensión, ya que el adolescente tiene la sensación de que los demás no le comprenden y, a la vez, él tampoco comprende a los demás. Este sentimiento se debe a la necesidad de encontrar nuevos ideales que le satisfagan más, y un sentido de oposición a los adultos presente en su vida.

Todos los padres tienen que modificar paulatinamente sus actitudes o su conducta hacia sus hijos adolescentes aceptando que es natural que tiendan a adquirir más independencia y procuren valerse por si mismos. Su desarrollo y problemas es una amenaza de muchas maneras con lo que se debe aprender a manejar los sentimientos con honestidad y resolver los problemas con la mayor efectividad posible. El adolescente es consciente de su desarrollo, ya no es un niño y le sentará mal que su padres se empeñen en seguir tratándole de la misma forma.

– Cambios sociales: Se adoptan nuevos roles sociales y se asumen nuevas expectativas. Cabe señalar también la influencia de los factores ambientales.. Se ha de enfrentar a tareas evolutivas como alcanzar nuevas relaciones y maduras, adquirir un papel social, lograr independencia emocional con sus padres, prepararse para una carrera económica, adquirir un conjunto de valores y sistema ético que guíen su conducta, lograr una conducta socialmente responsable… El cumplimiento de estas tareas le va dar problemas porque la sociedad define las metas pero no facilita los medios para alcanzarlos. Esta confrontación con el mundo se produce también con la familia que debe adaptarse a los cambios ocurridos. Las relaciones prototípicas de este periodo es el grupo de amigos, la pandilla. Al empezar a tomar relevancia la independencia familiar cuando se establecen lazos mas estrechos con su grupo de iguales.

Un desarrollo importante en esta etapa será también el desarrollo moral: Aparece un desarrollo moral postconvencional caracterizado por un compromiso con los otros, con los derechos y deberes. Desarrolla el concepto de justicia y de principios éticos universales. Éste desarrollo está vinculado al desarrollo cognitivo. Se establece en función de distintos contenidos:

– Naturaleza comportamental: Conducta cooperativa, prosocial, solidaria.
– Naturaleza cognitiva: Juicios morales, razonamiento, conciencia moral.
– Actitudes y valores: Elementos cognitivos, emotivos, orientación practica.

El niño entra en la adolescencia con una parte de sus sentimientos, actitudes, capacidad y dependencia, de su vida anterior. Habrá que esperar que culmine esta etapa completamente preparado para comportarse como una persona responsable en el mundo adulto.

– Grupo de amigos: Las amistades cumplen en esta etapa variadas funciones, como el desarrollo de las habilidades sociales, como ayuda para enfrentar las crisis y los sentimientos comunes, ayuda a la definición de la autoestima y status, no por lo que dicen, sino por la posición del grupo al que pertenecen. En la adolescencia disminuye el número de amigos, en comparación con la pubertad, buscando características afines; se hacen más estables en el tiempo e íntimas; también aparecen las amistades con el sexo opuesto.

* CONFLICTOS:

– La adquisición de la propia identidad: La adquisición, como comentamos anteriormente, es una de las adquisiciones más importantes en la adolescencia pero que le traerá más de un conflicto emocional. Empieza a buscar su identidad y considerarse como separado del resto. Para formar la identidad, el ego (el yo) organiza las habilidades, necesidades y deseos de una persona y ayuda a adaptarnos a las exigencias de la sociedad. Durante la adolescencia la búsqueda de quien soy se vuelve particularmente insistente a medida que el sentido de identidad del joven comienza donde termina el proceso de identificación. Esta identificación comienza con el moldeamiento por parte de los otros, pero la información de la identidad implica ser uno mimo. Esta búsqueda se realiza con su grupo de iguales con los que se autoafirma su valía apareciendo distintivos que los separan del resto como marcas de ropa, imitación de ídolos, tipo de música…

– El que tiene más tendencia a la empatía desarrollará más fácilmente contacto con otras personas aunque dependerá de la madurez emocional.

– El adolescente es considerado como peligroso y en peligro con lo que tiene a protegerse.

– Las hormonas están relacionadas con las emociones, en especial con la agresividad en los chicos y la agresividad y la depresión en las chicas. Algunas investigaciones atribuyen la creciente emocionalidad y el cambio en el estado de animo a las hormonas pero no debemos olvidarnos que la influencia social puede predominar.
– Uno de los recursos más importantes con que se puede dotar al adolescente es el sentimiento de su propia valía, precisamente en estos tiempos de cambios rápidos y de desorganización familiar.

– La identidad sexual: Su imagen corporal tendrá gran importancia en esta etapa. Se centra en algunos problemas como la apariencia física, el nuevo cuerpo, la imagen.. La satisfacción con la imagen corporal será determinante para que potenciarlo y trabajarlo.

La adquisición de la identidad sexual es el hecho de identificarnos como hombres o mujeres. Es en esta etapa donde adquiere un carácter firma e irreversible. La persona se siente hombre o mujer y vive y se comporta en consonancia con esta identidad y con el rol sexual que le corresponde según su sexo. La relación sexual no se limita a un comportamiento encaminado a la reproducción sino que pone en juego un profundo intercambio de deseos y peculiaridades individuales. Aunque exista una relación establecida entre la producción de hormonas y la sexualidad, los adolescentes comienzan la actividad sexual más acorde con sus amigos que con sus glándulas. La masturbación y otras conductas autoeróticas son con frecuencia la única forma de satisfacción sexual a la que puede recurrir el adolescente y muy importantes para el conocimiento del propio cuerpo

El primer signo de madurez sexual en las chicas en la menstruación mientras que en el chico seria el crecimiento de los testículos y el escroto, y la presencia de semen en la orina siendo éste fértil cuando existe evidencia de esperma.

Algunos autores después de trabajos empíricos proponen una clasificación de la adolescencia «normal» a la que llaman grupos de crecimiento:

– Crecimiento continuo: Formado por jóvenes sin conflictos, seguros de si mismos, favorecidos por las circunstancias familiares y sociales.
– Crecimiento agitado: Oscilaciones en la autoestima, necesidad de refuerzos externos para no tener conflictos, conflictos de pareja entre los padres…
– Crecimiento tumultuoso: Frecuencia de ansiedad y depresión, problemas de comportamiento, poca autoestima, problemas familiares…
– Grupo que no se ajusta a los patrones anteriores.

http://animacion.synthasite.com/curso-intervencion-con-adolescentes-en-riesgo.php

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