Malos tratos. Intervencion

INTERVENCIÓN EN EL CONTEXTO FAMILIAR:

Se trabaja tanto con la víctima como con el agresor. Estos programas serían de tratamiento familiar, educación familiar, rehabilitación del agresor…

Cada programa y los objetivos planteados deben estar adaptados a las necesidades y a la situación de cada familia en particular, porque sólo así se cubren las deficiencias que existen y las dificultades con las que se encuentran.

Los programas de educación familiar tienen como objetivos generales:

– Reducir el número de institucionalizaciones del menor, aunque va a depender de los recursos destinados a los padres
– Mejorar la capacidad de la familia para hacer frente a distintas situaciones.
– Mejorar la calidad de las relaciones en la familia
– Reducir las situaciones estresantes que pueden surgir.

Para conseguir estos objetivos se trabajan distintas áreas como:

– Reconstrucción de un ámbito familiar adecuado: Condiciones adecuadas de vivienda, alimentación, vestimenta, limpieza…
– Educación hacia los hijos: Rol parental, ideología familiar, manejo de conductas…
– Comunicación en la pareja: Terapia de pareja, orientación laboral, entrenamiento en habilidades sociales, resolución de conflictos, comunicación, negociación, expresión de emociones…

Se utilizan estrategias como:
– Escuela para padres/madres: Se trata de enseñarles a establecer relaciones interpersonales positivas tanto entre ellos como con sus hijos y su entorno.
– En el propio domicilio familiar: Con familias en situación de riesgo de malos tratos también se llegan a cabo una intervención actuando en aquellos aspectos que es necesario cambiar y cuales potenciar.
– Centros de día: En estos centros se proporciona a los menores el cuidado necesario, sanitario, desarrollo de sus capacidades, interacción adecuada con sus padres. Se procuran que padres e hijos pasen el mayor tiempo posible mientras se trabaja su relación.

En el caso de una residencia de mujeres permanecen con sus hijos 3 ó 4 meses hasta que encuentren un trabajo o domicilio y se continua la intervención también una vez que salga del centro.

Posibles entrenamientos:

Habría que incluir muchos otros dependiendo de las características especificas de cada familia, de la víctima, del agresor, del entorno…:

* Entrenamiento conductual:

El objetivo principal es que no se vuelvan a producir conductas agresivas para ello es necesario que los padres guíen adecuadamente la conducta del niño, apliquen de forma razonable una disciplina u estar interesados en lo que hacen o dicen sus hijos mostrándoles afecto y comprensión.

Las conductas violentas suelen producirse porque los padres no tienen las habilidades suficientes para hacer frente a las distintas situaciones de la vida diaria. Por ello es importante entrenarles para que adquieran conductas mas adaptativas, sin tener que recurrir como solución de los problemas a la violencia.

Se trataría de conseguir habilidades de cuidado, supervisión, disciplina, educación, apoyo emocional, aprender a escuchar… Generalmente van a justificar sus conductas con lo que es apropiado darles unas pautas para cambiar esos comportamientos y potenciar otros.

El entorno más apropiado es el propio hogar ya que es donde la familia se comporta como lo hace habitualmente siendo más fácil conocer las interacciones entre ellos, qué provoca el ciclo de la violencia, con qué frecuencia, intensidad, gravedad… Si el entrenamiento se realiza fuera del hogar se puede utilizar el role-playing o juego de roles. También se utilizan otras técnicas como refuerzos, dar instrucciones positivas, costo de respuesta, economía de fichas, contratos padres-hijos…

* Discriminación:

La discriminación es una habilidad y capacidad para responder adecuadamente a la conducta de los hijos. En muchas familias se responde con violencia como forma de resolver los problemas, no saben responder adecuadamente a la conducta de sus hijos sino que lo hacen de forma violenta independientemente de si la conducta es o no adecuada.

Se enseña a discriminar entre las conductas apropiadas de las que no lo son para saber cómo responder ante ellas:

– Tienen que ser capaces de identificar y contabilizar la conducta que se establecen como objetivo tanto conductas positivas como negativas. Identificar conductas que resulten problemáticas para el sistema familiar. Estas conductas se operativizan con lo que quedarán detalladas siendo fácilmente observables.
– Durante un tiempo se observa esa conducta problema contabilizando las veces que ocurre.
– Los padres tienen que aprender a identificar la secuencia de conductas que preceden a una determinada conducta. Se intentará especificar cuál ha sido la secuencia que precedió a la conducta, registrando todas las incidencias.

Se realiza con todas aquellas conductas del hijo que se quiera actuar.

http://animacion.synthasite.com/curso-mediador-en-prevencion-de-malos-tratos.php

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