CAMBIOS QUE SE PRODUCEN EN EL HOMBRE DURANTE EL ORGASMO

Al hablar del orgasmo, tenemos que diferenciar entre la fase de emisión y la de eyaculación, como dos procesos distintos que se pueden dar por separado.

La fase de emisión, se produce por las contracciones de los órganos genitales internos: epidídimo, próstata, conductos deferentes, vesículas seminales, que permiten al semen ascender por estos conductos hasta la uretra. Una vez que comienzan estas contracciones el hombre siente la sensación de inevitabilidad eyaculatoria y ya no puede dar marcha atrás a este proceso, por lo que se produce el eyaculado o expulsión del semen, ayudado por las contracciones de la uretra  y de los músculos que rodean al pene.

Aunque ambos procesos suelen darse de forma conjunta en la mayor parte de los hombres, en realidad tienen que ser distinguidos ya que se pueden dar por separado, teniendo lugar lo que se llama «orgasmos secos», es decir, aquellos orgasmos en los que hay contracciones de los músculos que rodean al pene, pero no se da la fase de eyaculación. Se entiende, entonces el orgasmo, como la experiencia de descarga de la tensión acumulada en las fases anteriores. Pero para que esto sea posible, es necesario ejercer control sobre el proceso de inevitabilidad eyaculatoria. Aunque si bien es cierto, que esto puede traer numerosas ventajas a la pareja, al hombre le permite disfrutar de una capacidad multiorgásmica, pues al no haber eyaculado no hay un período refractario (resolución) tan amplio, y por tanto le permite adaptarse al ritmo de la mujer…

Otros cambios que tiene lugar en esta fase son: la contracción del esfínter del tercio externo del ano. Se produce también un aumento del rubor sexual, contracciones de otros músculos corporales, sin que haya un control voluntario de los mismos, aumento de la tasa respiratoria, de la tasa cardíaca y de la presión sanguínea.

Curso a distancia toda España y Latinoamerica:

MEDIADOR/A SOCIAL EN EDUCACION AFECTIVO-SEXUAL

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: