ADOLESCENTES EN RIESGO:

 Hay que ubicar en el centro de la cuestión la situación de riesgo en la que se encuentra el menor, y no tanto los efectos que produce la misma. El concepto clave será el de situación de riesgo, considerando exclusión, marginación o inadaptación social, como elementos o consecuencias de esta situación.

                Cualquier diagnóstico sobre la situación de un adolescente partirá por lo tanto de la evaluación sobre los elementos que afectan a esta situación de riesgo, y no sobre comportamientos o conductas fortalecidos a partir de ella.

                Los educadores nos habituamos a recibir permanentemente peticiones en forma de problema, y acabamos diagnosticando los efectos como si de las causas mismas se tratara.

                La situación de riesgo es el espacio en el que convergen aquellos factores que suponen vulnerabilidad para el adolescente, y otros factores externos que le excluyen de los vértices básicos de la integración. Dependiendo de la combinación que se establezca entre estos dos grupos de factores, crecerá o disminuirá el riesgo del adolescente de verse introducido en problemáticas sociales que impidan o delimiten su adecuado desarrollo sociopersonal.

            Ciertas características personales y del entorno sociorrelacional próximo ubican al adolescente en una posición de abandono y fragilidad:

 

          Estructura y dinámica familiar: seguridad, hábitos, afectos, organización, referente de valores y normatividad.

          Habilidades personales: posibilidades de comunicación, habilidades sociales, resolución de conflictos y capacidades cognitivas.

          Afectividad: autoestima, relaciones interpersonales, sexualidad, control y expresión de emociones.

          Entorno social: normalización, ámbito de socialización, grupos de iguales, equipamientos y recursos socioculturales.

          Redes de apoyo social: solidaridad primaria y pluralidad de los referentes educativos.

Los déficits en estas dimensiones configuraran el grado de vulnerabilidad al que se ve sometido el adolescente.

Los condicionantes externos al adolescente, que le colocan alejado de los ejes principales de integración de cualquier sistema social son:

          Educación/Formación: el mayor espacio de adquisición de conocimientos, socialización y transmisión cultural.

          Empleo: Elemento básico en la configuración de la identidad personal y de ubicación en la estructura social.

          Ocio y tiempo libre: La etapa adolescentes se caracteriza por el descubrimiento de esta dimensión. Un uso y disfrute apropiado de los tiempos de ocio favorece el equilibrio entre otras dimensiones de la persona.

Cualquier carencia o irregularidad en estos ejes, los convertirá en un factor de exclusión que acabará potenciando la situación de riesgo.

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